Una bodega almacena, y eso cambia el problema. Hay poca gente y pocas unidades de aire para un volumen muy grande, los ductos suelen correr a gran altura sobre las estanterías y los muelles de carga se abren y se cierran con cada camión. Lo que entra por esas puertas, el polvo del patio incluido, puede llegar a los filtros y a los retornos.
Por eso el acento está en el acceso y en el tránsito de mercancía. Antes de limpiar se revisa qué tramos se alcanzan desde el piso, cuáles necesitan plataforma o escalera y qué carga hay debajo. Si la carga no se puede mover, se protege o se trabaja por tramos.
Dato: Un estudio de modelado de Waring y Siegel (2008) estimó que los filtros de los sistemas comerciales acumulan una mediana de 130 g/m² por mes, frente a 2,97 en los residenciales. Es una estimación, y por eso se inspecciona el caso real.