Un hospital reúne en un mismo edificio áreas muy distintas: salas de espera, consultorios, laboratorios, quirófanos, cocinas y cuartos técnicos. El aire llega a todas por redes de ductos que se ramifican por plantas y por alas, y no todas se pueden intervenir de la misma manera ni en el mismo horario.
Por eso el trabajo empieza con una inspección por áreas y con un plan acordado con el equipo técnico del centro. En las áreas críticas el servicio no define el protocolo: lo define el hospital, y la intervención se ajusta a él.
Dato: En el polvo de rejillas y ductos contiguos de centros de salud, más de 70 % de las muestras estaban contaminadas (Chezganova et al., 2021). Y en una sala para pacientes vulnerables, limpiar los ductos desde dentro del cuarto elevó las partículas y, en menor medida, las esporas de Aspergillus durante una hora, mientras que el acceso desde fuera no alteró el aire de la sala (De Waegemaeker et al., 2025). Son estudios puntuales, y por eso el acceso se planifica con el protocolo del cliente.